domingo, 22 de enero de 2017

Liga 2016/17, Jornada 11: Grandes pese a la derrota

Decía el gran Alfredo di Stefano que él era toro en su rodeo, y torazo en rodeo ajeno... ¿Qué quiere decir esto y qué relación tiene con nuestros figuras? Pues eso, que en las buenas dan la cara y en las malas, más aún. Se cosecha la segunda derrota consecutiva, pero con la calidad de este pedazo de equipo, pero sobre todo continuando con esta actitud, no me cabe duda alguna que más de uno tendrá que agachar las orejas ante este grupo de futbolistas y amigos. Chapeau por vosotros, Artistas.


Había ganas de quitarse la dolorosa espina que les hincó de forma injusta el Sinvergüenza de la semana pasada. Pero la plaga de bajas por uno u otro motivo no alentaba la proeza ante el líder del grupo. Trece chavales disponibles o lo que es lo mismo, cinco ausencias y un solo cambio de campo más uno de portero ¿Quien dijo miedo?


Como bien se pudo comprobar sobre el césped, hubo que hacer verdadero encaje de bolillos para cuadrar una alineación de garantías, sobre todo en defensa, donde las piezas estaban desordenadas, pero aún así, funcionaron como un reloj. Al igual que todo el equipo. Serios, disciplinados, siempre ayudando y multiplicándose por el compañero... pese a que enfrente estaban unos verdaderos bigardos. Mira que nos hemos enfrentado a equipos que tenían tíos altos, pero lo de este conjunto en global era ya exagerado. Dani Vega y Vélez ya eran "pequeños" al lado de alguno, así que el resto pa´qué explicar más. Gema lo inmortalizó en una foto que evidenciaba la lucha contra los gigantones y que se asemejaba al skyline de Manhattan.


Pero lejos de arredrase, los nuestros le echaron un par de narices y cuajaron un estupendo primer tiempo. El estreno de rojo pareció imbuir de fuerzas extras a nuestros futbolistas. El comienzo fue muy equilibrado, incluso con un punto de osadía por nuestra parte al jugar con dos puntas, mientras ellos sólo dejaban un hombre arriba. Siendo honestos, con el paso de los minutos ellos empezaron a dominar, si bien es verdad que la zaga se las apañaba para contener una y otra vez sus acercamientos. Peligro real, poco, hasta que en el ecuador del primer tiempo tuvieron la más clara y única ocasión para los de casa... y ahí emergió la figura de Manu para hacer un paradón descomunal que insufló más ánimo a la tropa mostoleña.


Repuestos del susto, tocaba el arrebato bermellón. ¡Qué cerca estuvimos del 0-1! Sergio Pérez, batallador, cazó un pase largo y quiso ponérsela en bandeja a su amigo del alma Kike... la pierna salvadora de uno de sus defensas nos privó del premio al esfuerzo titánico de nuestros gladiadores. Acabaron los primeros treinta y cinco minutos con grandes sensaciones, y con la esperanza de poder al menos arrancar un punto de El Naranjo.


Era lógico que con el paso del tiempo, el cansancio físico empezase a hacer mella en los nuestros. Pese a todo, el buen tono se mantuvo en los primeros compases del segundo acto. El míster intentaba que el equipo no se aculase atrás, y realizaba alguna permuta táctica, como la del cambio de bandas de los extremos. Ellos, más fuertes y experimentados, no dudaban en cortar de raíz cualquiera de nuestras subidas con faltas permanentes; y si no que se lo pregunten a Boliche que se llevó un recado gratuito de un rival en forma de patada sin balón. Ahí se notaba sobre todo la madurez respecto a la bisoñez de los nuestros, Pero el crono iba pasando y no nos llegaban siquiera a inquietar. Sólo un balón tonto perdido en mediocampo por exceso de conducción nos castigó severamente. Tocaba machada, aún más si cabe.


Con más permutas de posiciones, esta vez lo laterales, se buscaba cualquier chispazo que volviese a reactivar al equipo. Mientras, Diego, que esta vez fue suplente, mantenía al equipo en el partido con una gran intervención en un disparo a bocajarro. Cada vez quedaba menos y había que jugarse el todo por el todo. Se fue valiente, lo mismo daba perder por uno que por cinco, y esa es una filosofía positiva que cala en los chavales. En el último cuarto de hora nos lanzamos a tumba abierta a por la igualada.


Hay que reconocerles que su mejor virtud estaba en la colocación. Un equipo no va primero porque sí después de diez jornadas. Su zaga, con chicos altos y veloces, dejaba pocos resquicios para la sorpresa, e insisto cada vez que nos aproximábamos con marchamo de peligro, falta al canto. En una escorada precisamente, a punto estuvo de caer el empate. Reconozco que no pude verlo bien, pero al parecer entre Kike e Ismael estuvo la ocasión más clara de la que dispusimos... pero no acertamos. Una lástima porque el encomiable esfuerzo de los nuestros se tenía que haberse hecho premio en forma de gol.


Ya con el todo o nada al estilo ruleta, llegaría el segundo en una acción en la que el fuera de juego parecía evidente, pero qué le vamos a pedir al fanegas de gris si era incapaz de ver fueras de banda de más de un palmo ¡como para que estuviese más o menos en línea siguiendo una acción de ese tipo! El tercero, con el equipo exhausto cayó en tiempo de prolongación, poco importaba ya.


Se han sufrido dos reveses importantes, pero seguimos en la pomada. Particularmente me quedo con una cosa: no hay ningún equipo mejor que el nuestro, y si las cosas salen bien, cualquier meta que se proponga este grupo de fenómenos, es posible. Ahora toca borrón y cuenta nueva, pues el domingo nos espera otro envite del que no podemos fiarnos. ¡A por ellos!



Anexo: Para enjuagar un poco la tristeza de la derrota, los chavales fueron a visitar unas horas después Tiempo de Juego de la Cadena Cope. Allí pudieron seguir en directo el Real Madrid-Málaga en compañía de Paco González y Pepe Domingo Castaño, y conocer cómo es por dentro la radio y la magia que desprende el medio de comunicación más bonito de cuantos haya. Participaron un ratito en las ondas colaborando cantando en la publicidad y los capitanes hicieron entrega al equipo de profesionales de las famosas empanadillas de Móstoles. E incluso se pudieron fotografiar con el actor e imitador Dani Martínez, que estuvo muy simpático con los niños. Otra tarde diferente, divertida e inolvidable de la cual tenemos que dar las gracias al club, que aunque modesto, se desvive porque los críos hagan actividades originales y complementarias, que fomentan el compañerismo. Os dejo alguna muestra como recuerdo de las fotos que quedaron de esta bonita tarde:





domingo, 15 de enero de 2017

Liga 2016/17, Jornada 10: ORGULLO

Ganar o perder poco importa cuando te dejas la piel sobre el campo. Ganar o perder poco importa cuando el que arbitra prevarica descaradamente. Ganar o perder poco importa cuando derramas lágrimas o demuestras tu frustración pateando un banquillo al ver la injusticia. Ganar o perder poco importa cuando con uno menos le echas dos cojones y con los suplentes medio-lesionados o en baja forma igualas el partido. Ganar o perder poco importa cuando tu compañero ingresado el día anterior viene a animar y a hacer piña... ganar o perder poco importa cuando demuestras ser un EQUIPO. Gracias, Artistas, por la lección que nos disteis el sábado a todos.









miércoles, 21 de diciembre de 2016

Una experiencia diferente

Hay que reconocerle una cosa al fisio del club: el tío se involucra con los chavales que da gusto, y especialmente con los nuestros. David, es discapacitado visual, y no se le ocurrió mejor cosa que los niños se pusieran en su pellejo, aunque sólo fuese por una horita. Armado con un balón sonoro de cascabeles y un puñado de antifaces negros, los niños hicieron sus primeros pinitos en el fútbol para ciegos o fútbol 5, como también se conoce esta modalidad que es deporte paralímpico. Las risas y la diversión fueron la tónica de una tarde la mar de entretenida. Fijaos en la cara de golfos que tienen algunos cuando querían quitarle la pelota al míster antes de chutar. En resumidas cuentas una tarde que recordaran cuando sean mayores.










martes, 20 de diciembre de 2016

Liga 2016/17, Jornada 9: Del susto a la lógica

Vamos a ser positivos ¡aunque sólo sea porque es Navidad! Quedémonos con que los chicos pudieron y supieron sobreponerse a una incómoda situación, algo que no entraba en el guión, y más viendo el nivel de nuestro último oponente del año. No hurgaremos pues en la muy mejorable imagen dada, estoy seguro que los chicos son conscientes de ello, y sí entonces con que cerramos 2016 con una nueva victoria para seguir empatados en lo más alto de la clasificación. Se remontó una situación adversa, y eso también es para valorarlo. Cómo decía Juanma al finalizar el choque, lo nuestro son los equipos "grandes" y hasta ahora en esa faceta, hemos dado la cara; por eso, toda nuestra confianza en los chavales.


Después de la que ya podemos considerar como clasica velada navideña en Fuensalida, donde acudieron la mayoría de Los Artistas, estaba por ver si los excesos podrían pagarse en el encuentro del domingo. Al barrio de Loranca acudian dieciséis fenómenos con la idea de igualar al Lugo Fuenlabrada y distanciar más al Rayo 13.


Bastaron apenas unos minutos para ver quien tendría todas las papeletas para llevarse el partido. Dominio sí, pero llegadas pocas por no decir ninguna a reseñar. Alguno comentaba en la grada que había que probar a su portero con algún chut lejano, porque no acabábamos de filtrar ningún pase bueno para nuestros delanteros o extremos. El camino al gol se hacía cuesta arriba, hasta que nos medio-regalaron una ocasión en un pase atrás defectuoso que aprovechó a la perfección Sergio Pérez con su zurda para hacer el 0-1.


El plan parecía salir a la perfección, aunque lo cierto es que no había demasiada chispa en el equipo; casi se podría decir que existía un puntito de indolencia. Viéndonos por delante en el marcador, y el nivel del oponente, los nuestros se imbuyeron en el espíritu de estas fechas y también quisieron participar en el intecambio de obsequios. Una mala salida de Diego, y un toque-toque absurdo en la frontal del área con un mal despeje de Manu, nos hacían ir a remolque con dos goles en contra inverosímiles. Sin prepotencia alguna, se puede asegurar que esos goles no fueron mérito suyo, sino demérito propio.


Aunque Jose marró casi a renglón seguido un mano a mano que hubiese supuesto el empate, lo que se veía sobre el césped era algo así como la parte contratante de la primera parte de los hermanos Marx, una situación que tendría mucha gracia, si los protagonistas no hubiésemos sido nosotros, claro. Algo tenía que cambiar para revertir una situación tan anómala como inesperada.


Mini revolución tras el paso por vestuarios. Tres cambios que se unían al realizado justo antes del descanso para revitalizar a un alicaído grupo al verse por detrás de forma sorpresiva. Sea por los futbolistas de refresco, la reprimenda del tiempo muerto, el ver que perdían el tren del co-liderato o porque estaban heridos en su orgullo, el cambio de actitud fue rotundo. Los chicos salieron decididos a revertir la situación cuanto antes. El arreón encerró a los anaranjados en su campo. se mascaba el empate y en el cuarenta llegó; Bolo, que se había sumado al ataque, remachaba un barullo tras un saque de esquina para enviarlo a la red. La maquinaria azul era ya imparable.


Tan lanzados estaban nuestros leones que Ismael la tuvo un minuto después; su carrera y picadita se estrelló contra el palo y luego Gabriel, desequilibrado, no pudo empujarla a la red. El ´9´, en mi opinión, revolucionó al equipo que se contagió del positivismo de nuestro delantero. Y el que la sigue la consigue. El propio Isma iba a luchar por la diestra un balón que serviría al segundo palo donde, aparecía Marcos, cambiado de banda respecto a la primera parte para culminar la remontada. 2-3.


La ambición y el no querer confiarse, hacían que los nuestros siguieran achuchando. Y el cuarto iba a caer por el peso de la ambición y el fútbol. Lo curioso fue cómo llegó: ellos sacaron una falta a favor en el piquito del área con el primer toque de cabeza sobre el portero... y el árbitro señaló cesión. Confieso que no lo había visto en mi vida y supongo que el colegiado sabrá que el reglamento sanciona hacerlo de esta manera, pese a las protestas de la hinchada fuenlabreña. El caso es que la falta indirecta fue para nosotros y Jose con su guante en forma de pie zurdo, la puso al segundo palo donde aparecía la testa de Alejandro, que lo celebraba con pose torera como muy bien captó Gema para la posteridad.


Me contaba mi hijo ya en casa que, Boliche estaba tan envalentonado, que iba a sustituir la vieja frase de 1920 pronunciada por Belauste de ¡A mí, Sabino, que los arrollo! por una mucho más vigente como ¡Cerrad vosotros que voy a por el hat-trick!. Da gusto ver que Boliche se va acercando poco a poco a la mejor versión de los que le hemos conocido, pero sobre todo, que vaya recuperando la confianza perdida. Aunque restaban veinte minutos, ya pocas ocasiones claras dispusimos. Eso sí, el control fue absoluto y la victoria nunca estuvo ni por asomo, cerca de verse amenazada. Se sellaban tres puntos vitales en busca del ascenso y porque no, como dicen los argentinos, para intentar campeonar.


Son "sólo" nueve partidos disputados, faltan dos tercios de campeonato y sobre todo, enfrentarse aún con los dos contrarios a priori, más complicados, pero si a todos nos piden firmar a principios de octubre estar en esta situación privilegiada, lo hubiésemos hecho con los ojos cerrados. Con esta dinámica y desde el pilar del trabajo, 2017 tiene que traernos muchas alegrías. Tan seguro y confiado estoy del buen puerto donde arribará este equipo que, si lográis el ascenso, éste que escribe cada fin de semana, os invita a comer al Burguer King o el Mc Donalds. Ahí os dejo el reto chavales. Animo y a por todas.


martes, 6 de diciembre de 2016

Liga 2016/17, Jornada 8: Primer examen con nota

Siempre he pensado que todo en la vida es susceptible de mejorar. Evidentemente, en el fútbol también, pero es que los chavales por fin hicieron un gran partido. Podría decirse que admirable, sobre todo en una primera mitad donde por momentos bordaron el juego. Está claro que no nos podemos conformar con eso, porque además en la segunda parte se pasaron ciertos apuros, pero éste es el camino. Más de uno confiábamos en que en los retos importantes iba a relucir la mejor versión de Los Artistas. Hemos cantado línea, y seguimos para bingo.


Unas tres horas antes del primer compromiso serio del curso, David, el fisio del club, ponía el primer ladrillo de motivación con un mensaje de ánimo a la tropa en el chat de los niños. Todo suma en este club y en este equipo. Como esperamos que sumen rápido Ale y Sergio, cuyas lesiones les impedían estar convocados. Pero los 16 restantes iban a demostrar su calidad ante un rival que ya había amargado a los dos cocos del grupo. Estábamos sobre aviso, algo tenían que tener para haber derrotado a uno y empatado a otro. Al final nos dimos cuenta que el físico era su fuerte, porque insisto, el Fútbol, con mayúscula, iba a ser cosa de nuestros figuras.


Con las camisetas recién tuneadas con los nombres a la espalda, daba comienzo un choque en el que, desde el primer minuto, íbamos a percatarnos de sus claras intenciones de cedernos el esférico y esperar la sorpresa con balones largos. Lo verbalizó uno de sus medio-centros..."esperamos en nuestro campo". Craso error. Fue la mejor noticia para nosotros, porque se puede decir sin presumir, pero tampoco ruborizarnos, que les dimos un soberano repasito.


Y no iba a tardar mucho en llegar lo que se merecía. El dominio era tal, dando salida al balón sin prisas desde la defensa, que las llegadas se multiplicaban. Los de naranja paraban las acometidas a duras penas; una de ellas acabó en una falta en el piquito derecho del área, una golosina para la zurda de Jose. La fe e intuición del padre de Vélez hizo que el primero quedase inmortalizado en vídeo para que, posteriormente y vía whatsapp, pudiésemos disfrutarlo una y otra vez. 1-0 justo y necesario para aplacar la posible ansiedad.


El equipo se gustaba, tocando, mandando sobre el campo... apabullando a un contrario que seguía con su plan establecido. Los nuestros a lo suyo. Javi Vélez casi hace el segundo en un balón que enganchó a unos treinta metros y se perdió rozando la escuadra... e Isma también acarició el gol justo antes de fabricarse un control orientado que nos dejó a todos maravillados. El ´9´ estaba cimentando lo que en unos minutos iba a ser el segundo. Antes, Vega lo rondó con un zapatazo en el que su portero tuvo que emplearse a fondo, abajo junto al palo, para evitar lo que poco antes de la media hora iba a ser, esta vez sí, el gol que abría aún más la brecha. Sucedio en una preciosa y precisa elaboración coral que remató Marcos y remachó Ismael. Se encarrilaba el encuentro.


Era de esperar una reacción del contrario. Pero como iba a acontecer de aquí en adelante, sólo a balón parado serían capaz de comprometer nuestra guarida. Boliche sacó casi en la raya un saque de esquina que se colaba de forma directa; después, Diego iba a responder perfectamente a un chut lejano atenazando el peligro. Hacía falta un rugido de ánimo y ahí apareció Modesto para gritarle a los chavales un "tos p´alante" que surtió efecto. Kike, del que comentábamos que hasta ahora había aparecido poco, emergió por su banda zurda para acallar a los descreídos y batir por tercera vez al filo del descanso a un rival, totalmente desarbolado por el ciclón azul.


Ni con 3-0 se puede confiar uno. Por más que nuestro añorado Dani, que había venido con Luis a ver el partido, dijese que el pescado estaba vendido, una vez más el deporte te demuestra que no se puede cantar victoria antes de tiempo. Nada más iniciarse el segundo acto, un córner horriblemente defendido, les metía en el partido (hay que trabajar esa faceta, quizá la más floja del equipo). El caso es que nada parecía ser lo mismo. Cierto que ellos jugaban de forma cuasi rudimentaria, pero su versión es tan válida como otra cualquiera, y más si les da resultados. La belleza, por definición es eso, más estética, bonita o como quieras decirlo, pero en el fútbol si los triunfos no llegan, ya puedes jugar bien que nadie te va a comprar el pollino.


El postrero sufrimiento podría haber terminado si no nos anulan un gol de Jose en una más que dudosa posición adelantada de nuestro ´7´. Por cierto, que uno de los errores en mi opinión fue sustituirle prematuramente, para mi gusto era el pegamento que unía al conjunto, pese a dar signos de agotamiento físico. Según avanzaba el choque, se agudizaba el poderío físico de nuestro rival, que no hacía otra cosa que pegar pelotazo e intentar, a través de su mediocentro pelirrojo, alojar alguna falta lejana en la jaula defendida por Diego... nuestro cancerbero estuvo bastante seguro deshaciendo cualquier intento de rebelión.


A falta de cinco minutos, el socorrido y cansino balón-arriba-a-lo-que-salga les acabó por dar réditos. La jugada según los que la presenciaron por el lado opuesto a quien escribe, venía precedida de un claro orsay, pero el colegiado no lo vio y la incertidumbre reinaba ya sobre el Andrés Torrejón. Como es lógico ellos se vinieron arriba, pero lo que es más importante, los nuestros no se vinieron abajo. La situación estuvo siempre controlada; el peligro sólo podía venir de donde he repetido ya unas cuantas veces, y aunque la última acción fue otra falta a su favor, atravesando poco más del medio del campo, nada pudieron hacer para impedir que los tres puntos se instaurasen, una vez más, en el casillero el infantil ´C´ del Móstoles, o lo que es lo mimo, los buenos de la peli.


Ahora hay un pequeño parón de una semana. Hay que coger fuerzas para despedir 2016 a lo grande en la visita ante el Fregacedos. Haciendo nuestra parte, y esperando un resultado favorable en el Rayo 13 - Lugo ´C´, lo mismo hasta acabamos líderes en solitario. Sea así o no, para todos nosotros, siempre seréis los líderes en nuestros corazones.